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Nuevos audios y correos electrónicos desenmascararon a 'Madame Lily'. Según estos audios, mintió descaradamente sobre su relación con su actual novio, César Gutiérrez, al que junto a su pareja de entonces, Rómulo León, llamaban despectivamente 'Harry el sucio'. En correo ella se muestra conmovida y feliz por un regalo que le manda Rómulo: "Mi cielo, mil gracias por el día tan maravilloso que me diste (...), no sabes las ganas de comprarme algunas cositas nuevas de invierno. me voy a dar el gusto en tu nombre... así que prepárate para el estreno.. hoy me contacté con 'Harry el sucio' (César Gutiérrez)... es muy dulce, no te preocupes. va a estar fácil (sic) te quiere, Ángel". Aquí se desprenden dos cosas. Fue Rómulo quien conoce a la rubia y a la par que se convierte en su amante, le da trabajo como traductora de los documentos que debía enviar a los noruegos. Ella, de manera siniestra, le cuenta que ya se contactó con el presidente de Petroperú, empresa clave a la que necesitaban como socia para poder acceder a la adjudicación de los lotes. En el correo ella cumplió la orden de León Alegría de 'contactarse' con Gutiérrez y termina el comentario sobre el barbón funcionario: 'es muy dulce, va a estar fácil'. A buen entendedor pocas palabras. Lo que sucedió luego todos los saben. Gutiérrez se batió como un león para que la empresa noruega consiga todos sus lotes y se vio 'descubierto' por su pareja Martha Silva, quien denunció que la traductora, antes de las negociaciones por los lotes, paraba metida en la oficina del presidente de Petroperú y 'lo enamoraba'. Ante tanto escándalo, Lily y César tuvieron que reconocer su romance y cual tortolitos posaron en el 'Parque del amor'. Hasta ese momento, Gutiérrez ignoraba que su amada lo llamaba con el humillante apelativo de 'Harry el sucio'. Otra perla de la minifaldera, los inicios de su relación con Alberto Quimper. El cerebro del 'faenón', Don Bieto, era una pieza clave en las negociaciones, debía ser el 'topo' dentro de Perúpetro. Había que asegurarlo, no solo promesas de 'honorarios de éxito', sino levantarle su ego de otoñal seductor': "Quimper: ¿Amor, cuándo te podría ver? Lily: ¿Cuándo me quieres ver? Q: El problema es que todos los hoteles van a estar llenos (...) amor, yo quiero ser tu piloto particular, pero me falta el avión. le robaré el avión al que sale con.. L: Pero por qué buscas caballa si puedes tener caviar. yo, lo mejor o nada." Esta conversación es reveladora. Sucedió mucho antes de que se iniciaran las negociaciones por los lotes, fue durante la 'Cumbre de presidentes'. No había hoteles. Allí también mintió la 'Madame', pues ante el juez declaró que conoció solo superficialmente a Quimper en las negociaciones de Discover, pero estos diálogos 'calientes' entre ella y el octogenario abogado la desmienten. No hay nada que hacer. No solo habían dos reyes del 'faenón', sino también una reina. Apago el televisor.
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