|
El ginecólogo Edmundo Rosas Clemente no solo sería investigado por las acusaciones de ser el causante de haberle arrancado la cabeza a un bebé durante el trabajo de parto, sino que ahora su centro médico fue clausurado porque no tenía licencia de funcionamiento.
El subgerente de control y sanciones del municipio de San Juan de Lurigancho, Javier Pérez, llegó a las 10 de la mañana al policlínico 'Señor de los Milagros', ubicado en la calle Persicarias 1800, con un grupo de serenos y clausuró temporalmente el local donde la menor K.N.Ch. (17) llegó para alumbrar a su bebé y, según denunció, fue decapitado en una mala maniobra del médico.
"Ella llegó con la cabeza del bebé afuera y la ayudamos para que alumbre, pero el pequeño se atoró con los hombros y murió", explicó Rosas Clemente.
|