|
El fotógrafo Gary llegó al restaurante por un espectacular seco de res con frijoles. "María, regresé de Ica destrozado. Uno cree que por ser periodista debe ser de fierro y no sentir ningún sentimiento ante el dolor ajeno. Nos fuimos temprano con el redactor Yucrita, de Policiales, pues 'El sonámbulo' tuvo una madrugada bien movida y tenía varias crónicas de crímenes en la computadora. Las informaciones eran confusas. En el pueblo joven 'Virgen Asunta', un padre desquiciado por los celos había envenenado a su hija de 14 años y a su hijo de 12 con raticida 'Campeón', mezclado con gaseosa. Los vástagos se lo tomaron ante la mirada alucinada de su progenitor. ¿Qué podía estar pensando en esos momentos? ¿Cómo podía dar veneno a unos niños que eran su sangre y que por años los alimentó, cuidó y les dio educación y amor? Definitivamente, el panadero Clemente Calderón Miranda (35) tenía graves problemas psicológicos que explotaron cuando - según dice- se enteró que su esposa María Rojas (28) le era infiel. El pasado martes decidió acabar con su pareja, que trabajaba en la limpieza de un hostal. El desquiciado esposo se retorcía de celos todos los días, imaginando que su mujer consumaba su adulterio en las habitaciones de su trabajo, pues le habían informado que el 'amante' era un compañero de labores. Pudo ser un chisme tendencioso de la cuadra, pero Clemente lo creyó, pues ya quince días antes agredió a su pareja acusándola también de infidelidad y esta denunció la golpiza a la policía. Ni bien les dio de comer a los chicos, los acostó y esperó a su víctima. Cuando llegó la acuchilló por la espalda y abdomen, pero ella logró huir para avisarle a su madre. El asesino huyó en la oscuridad de la noche. Cuando llegamos al pueblo con Yucrita, unos gritos nos alertaron. '¡Lo encontraron, el asesino está muerto en la chacra'. A su costado había una carta donde acusaba a su mujer de su terrible determinación. Los psicólogos sostienen que Clemente estaba enfermo de la mente. Pues así su esposa le haya sido infiel, la solución que dio a su problema es propia de un demente. Su odio hacia la pareja que lo 'traicionó' hizo que matara a sus hijos para causarle un dolor eterno. Ese amor enfermizo hacia su esposa que quería dejarlo, hizo que destruyera a su familia entera. Aunque él justifica el asesinato de los retoños argumentando que muerta la madre y el padre, es mejor que esos niños se vayan con ellos. Una actitud irracional que demostraba la locura que se apoderó de la mente de un hombre engañado". Pucha, qué terrible historia. Me voy, cuídense.
|