12 de julio de 2009
El arte no se compra
Por El Búho
COLUMNAS ANTERIORES
Crimen gay (II) - (12/07/2009)
Crimen gay - (11/07/2009)
Historias de prisión - (10/07/2009)
Abenciamanía - (09/07/2009)
Adiós 'Rey del pop' - (08/07/2009)
El adiós de Michael - (07/07/2009)
Faenón para Rómulo - (06/07/2009)
Faenón con abencia II - (04/07/2009)
Faenón con Abencia - (03/07/2009)
Amor prohibido (II) - (02/07/2009)

Este Búho, al escuchar el testimonio de Abencia Meza a un policía de Homicidios, sintió un total estremecimiento. '¡Por Dios!', dije, de dónde salió este monstruo. Estábamos hablando de un interrogatorio sobre su pareja, a la que habían asesinado cruelmente a puñaladas. Abencia parecía tener sangre de hielo. Todavía se daba el lujo de revelar que se había acostado con tal o cual mujer, algunas de ellas, estrechamente cercanas a Alicia. Incluso ¡¡su propia hermana!! ¿Qué es esto? En su actitud y sus palabras, no vi ningún tipo de pena por la 'Princesa'. Es más, sus palabras parecían ser las de un lumpen de La Parada con polleras. Este columnista ha entrevistado a diversos artistas del folclore. Ingreso al túnel del tiempo. Año 1988. El gringo Guillermo Thorndike y su brazo derecho, en ese momento el 'Osito' Kike Sánchez Hernani, me ordenaron: Hay una guerra por el 'Pío pío'. No sabemos qué michi es eso, pero esa es la pepa. Arma todo el cuentazo. Pero no era cuentazo.

Primero entrevisté a la gran Amanda Portales, en su casa de La Victoria, a la espalda del Mercado de Frutas. Una dama. Me recibió vestida para enamorar y vaya que me impactó. Pero era una mujer de su casa, con el esposo a su costado. Recién había llegado de Seúl, donde representó al país. Hablamos de política, de música, de la vida. Luego concerté una cita con el 'Chato' Grados. Esa vez, primero llegó la fotógrafa: 'Chochera, estoy en Breña, en la casa del 'Chato'. Su mamá no me deja entrar, dice que está borrachazo'. Allí, en esa circunstancia, me di cuenta que iba a ser un buen periodista. Agarré una botella de whisky de mi viejo y la metí en una 'chata'. Tomé un taxi y me aparecí en la casa del 'Chato'. Antes de entrar me metí un tanganazo de trago. Llegué a la puerta y la guapa fotógrafa me dijo: 'la señora no me deja entrar'. Toqué la puerta y me planté ante la mamá del gran artista. ¡Señora, yo le voy a hacer la entrevista! Y yo también soy borrachito. La tía nos hizo entrar al toque y fue una gran nota. Allí habló por primera vez de su pasado comunista y sus pleitos con las transnacionales de Cerro de Pasco. Conocí al ser humano, con todas sus virtudes y defectos. Pero vi en él un artista, no alguien salido del submundo que se dice cantante o folclorista solo porque luce polleras. Comprendí que Abencia, primero, hizo plata y, luego, se metió a cantante. Comprando a medio mundo. Qué horrible. Apago el televisor.

Copyright Prensa Popular SAC ©
PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN LA AUTORIZACIÓN DE LOS EDITORES.
Contáctese con Trome Envíe sus cartas o fotos a: trome@trome.com
Desarrollado por Orbis Ventures SAC