Tacna (Por Eduardo Macazana Holguín, enviado especial).- Corazón de héroe. Las lágrimas quieren volver a salir, pero están a su lado los que lo aman y entonces la pena se convierte en un 'rival' a vencer. Jahirsino Baylón, que sufriera la rotura de tibia y peroné el miércoles en el amistoso de la Sub 20 frente a Chile, fue el primer soldado caído en esta 'guerra' por llegar al Mundial. Ahora está recuperándose en su trinchera, pero todos saben que hay tiempo para que vuelva a tomar sus armas -chimpunes y sed de gol- y otra vez se vista con la blanquirroja.
El ariete recibió la visita de sus hermanos Julio y Francisco, que en ningún momento se le despegaron. "Hay que darle ánimo, no podemos derrumbarnos en su presencia. En este momento, más allá de la recuperación física, cuenta mucho lo emocional. Admiro a mi hermano porque está aguantando mucho esa lesión, le duele y los analgésicos son muy fuertes", dijo Francisco, que además nos confesó que Jair había llorado desconsoladamente.
El atacante sigue luchando contra el dolor, los analgésicos y antiinflamatorios, que empezaron a hincharle el rostro y lo pudieron poner en riesgo. "Gracias a la gente que se preocupó y mis compañeros. A mi mamá le digo que estoy bien, que no se preocupe", dijo el 'Tornado' durante el día.
Ayer, pasada las 7 de la noche, una ambulancia llegó hasta la Clínica 'Isabel' para conducirlo al aeropuerto. Sobre las 10 p.m. arribó a Lima para ser internado en la Clínica 'San Lucas'. El 'Jotito' será operado hoy, al mediodía, y, desde el cielo, el gran Julio guiará la mano de los médicos para que su retoño no vea marchitas sus ilusiones, esas de jugar un Mundial y ser como papá.