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En la Lima, de los 70 y 80, había un lugar cuya sola mención obligaba a hablar en voz bajísima. En el colegio estaba prohibido por los auxiliares. Si un alumno de quinto de media afirmaba que había ingresado con un tío o un amigo mayor, era rodeado por una decena de ansiosos escuchas. Era lo que en Argentina se denomina 'Hotel transitorio', es decir, un lugar alejado del centro de la ciudad al que llegas en un vehículo a disfrutar un par de horas de sexo clandestino con la amante, lejos de las miradas de la Lima chismosa. El 'Zar del vicio', como llamaban a Manuel Novella Trabanco, lo construyó hace cincuenta años. Una Lima hipócrita aceptaba estos moteles, donde los empresarios o profesionales pudieran llegar con sus 'trampitas' por un par de horas, lejos de las miradas, con privacidad total. Novella era dueño también de 'El trocadero' en el Callao, pero 'El cinco y medio' era su orgullo. Allí su clientela ingresaba en automóviles modernos y pedía whisky a la habitación. También ofrecía servicio de discoteca, donde hombres de negocios solitarios podían encontrar compañía femenina para bailar o llevarla a los cuartos. Se llamaba 'Cinco y medio' ¡¡porque quedaba en el kilómetro 5 1/2 de la transitada Carretera Central!! Bueno, antes no estaba tan llena de combis como ahora. Jaime Bayly cuenta, en 'Los últimos días de La Prensa', una sabrosa anécdota con Federico Salazar. Ambos, chibolos, trabajaban en el diario que fundara Pedro Beltrán. Una tarde Federico, que según Bayly era un asiduo habitúe de ese local, lo invitó con todo pagado. Según el deslenguado 'Tío terrible', el narizón era conocido y se mandó su 'polvorín', pero 'Joaquín', alter ego de 'El francotirador', declinó pasar al cuarto con alguna lolita. Después bajó de categoría, al proliferar hostales con cochera más caletas en Santa Catalina o San Borja. Además, ya al local ingresaban 'lanchones' y taxis como a 'El trocadero' del Callao. Hoy, ya es historia. Lo están destruyendo para convertirlo en un local para un laboratorio. ¡'Cinco y medio', descansa en paz! Apago el televisor.
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