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Este Búho es democrático. Por eso, a veces, consigno opiniones con las cuales puedo discrepar, como con algunas de mis amigos, 'los filósofos de la calle'. Esos émulos de Kant, Nietzsche o Althusser que en mesas de salsódromos, dan a conocer sus ideas. Pero no puedo dejar de reconocer que esas categorías teóricas han aportado mucho a la filosofía callejera, como 'tramposo monse' o 'a la trampa solo telito, ron y pollito a la brasa'. Justamente Pancho, Freddy y 'Chapita' me buscaron para reflexionar sobre un tema de trascendencia. "Búho, uno puede estar casado varios años con una mujer y no conocerla. Hay mujeres que se muestran como son, desde el primer día que conocen a un hombre. Otras 'sacan las garras' una vez que se casan. Pero otras la pegan de sanas, fieles amantes y madres por años. Pero basta que el marido por trabajo u otra razón, deba ausentarse de la casa para que 'se suelten las trenzas'. Sacan su verdadera personalidad. Arman tonazos en su casa, invitan a gente, en su mayoría chibolos, que antes nunca frecuentaron ni en pelea de perros. Andan de juerga en juerga, gracias a las 'nanas' que pagan los esposos. Las más avezadas sacan los pies del plato y cuando alguna amiga les pide recato, ebrias de trago y deseos, gritan -a manera de excusa- '¿tú crees que ese huev... ahorita está durmiendo? Bien que está con un p..., así que no me jo.... Salud por ellos, aunque mal paguen'. Y si las ampayan y llega la separación, en lugar de lamentarlo, gritan conchudamente ¡¡estoy en el mejor momento de mi vida!! Definitivamente, fueron grandes actrices en su matrimonio. Otra de nuestras hipótesis científicas es que, lamentablemente, 'la diferencia de edades en una relación, en la mayoría de casos, produce inevitables quiebres. No es una regla matemática, pero en el barrio se da cada caso. Por más que el esposo sea un hombre que se hace admirar por la mujer, con el transcurso de los años, mientras el varón que ya llega a los 60 quiere un remanso para el guerrero, la mujer de 35 está con las hormonas alborotadas y pide baile y cama. Llevar veinte años o más a la pareja al comienzo puede sobrellevarse pero después te pasa la factura. Entonces, vienen los desencuentros: 'anda tú nomas'. 'No fastidies, vete nomás que quiero ver mi película y me quedo con los chicos'. Otras situaciones son más penosas. La mujer solo anuncia que se va sin pedir permiso: 'voy donde mi amiga de la promoción'. Con esas palabras, es obvio que solo el pobre marido no ve sus cachos''. Apago el televisor.
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