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Todos de niños, alguna vez quisimos ser súper héroes. La mayoría en el barrio quería ser Superman o el rápido Hombre Araña, pero este columnista, antes de ser Búho, soñaba con otra criatura de la noche: el hombre murciélago. Y es que siempre me atrajeron los personajes nocturnos, aquellos que se movían en la oscuridad. Con el estreno de la película Batman: Caballero de la Noche, renace mi inocente fanatismo por este justiciero. A diferencia de los otros súper héroes, Batman es netamente humano y sus poderes se basan en su inteligencia, destreza física y sus alucinantes inventos. Desde un inicio supe que no tendría los poderes de Batman, quien se enfrentaba en duras batallas contra el Guasón, el Pingüino o el Acertijo en Ciudad Gótica. Ahora que vuelvo a ver una de las tantas adaptaciones de la historieta de DC Comics, que apareció por primera vez en 1939, me vuelven aquellas fantasías de chiquillo. Bruno Díaz, como se le conocía en países de habla castellana, es la verdadera identidad del héroe. Aunque siempre aparece como un tipo apuesto, exitoso y millonario, Díaz no solo esconde detrás de aquella máscara negra su verdadera identidad, sino también una profunda tristeza, que lo hace un ser hermético y reservado. Cuando niño fue testigo del asesinato de sus padres por un asaltante. Eso la marcó de por vida. Pero en otras versiones no era tan introvertido, como en la serie televisiva que lanzó la cadena ABC en los 60´s. Ahí, Batman era un tipo interpretado por Adam West como un héroe cómico y panzón, lleno de frases ridículas como "¡santos bati recórcholis!". En esa serie adquiere protagonismo Robin, el Chico Maravilla, su eterno compañero. En realidad, era muy jovencito para andar con Batman, un hombre maduro, y sus movimientos afeminados y su colorido traje hacía sospechar que eran algo más que compañeros de lucha. Además, las viejas gringas pacatas de aquella época criticaron el atuendo ajustado del Chico Maravilla, porque le abultaba mucho la entrepierna bondadosa que le dio la naturaleza. Pero para despejar dudas estaba Batichica, aunque era Gatúbela quien andaba enamorada de Batman. Pero cuando aparece la Liga de Justicia en dibujos animados, pensé que Batman 'afanaría' a la Mujer Maravilla, pero esta paraba más con Superman y Batman jamás se separaba de Robin. Cosas de grandes y yo sólo era un niño. Apago el televisor.
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