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Mi amigo, el fotógrafo Gary, llegó al restaurante por su espectacular lomo saltado a lo pobre y un vaso de emoliente calientito, porque ya está haciendo frío. "María, entiendo que una de las cosas más hermosas de este mundo es tener un hijo y si es con la persona amada, mucho mejor. Sin embargo, hasta ahora no logro comprender a aquellos hombres que no se cuidan y embarazan a mujeres por todos lados. Me imagino que ellos se creerán muy machos para hacer estas cosas y no piensan en las consecuencias que vendrán más adelante. En primer lugar, esas criaturas crecerán con la imagen de un padre que no está en casa y solo se conforma con pasar una mensualidad y punto. Este niño mostrará falta de cariño y no tendrá a alguien que lo ponga en vereda. Será presa fácil de las malas amistades. En estos casos, su crianza correrá a cargo de la madre y si esta no es lo suficientemente fuerte, verá cómo la luz de sus ojos se va descarrilando lentamente. A los hijos hay que darles lo mejor de uno y no lo que nos sobra.
A mi mente vienen los casos de los futbolistas Juan 'Chiquito' Flores y Mario 'Machito' Gómez. Ambos ya son padres de seis criaturas cada uno y con diferentes mujeres. El caso del portero del Cienciano es el más impresionante, pues no solo está aún casado y su señora vive en los Estados Unidos, sino que hasta la fecha no 'firma' a la pequeña que tuvo con Patricia Cabrera, en una relación extramatrimonial. A esto, debemos sumarle que se encuentra implicado en un supuesto tráfico de personas y que tuvo su último hijo con una muchacha cusqueña. Todo un personaje, pero tirado para el mal. Según los especialistas, los mujeriegos buscan cariño 'maternal' que no tuvieron de niños y por eso tienen hijos en varios 'canales' (parejas). Además, se caracterizan por un alto grado de inmadurez y presentan dificultad para mantener vínculos sinceros y profundos. Sin embargo, este jalón de orejas también es para las mujeres. Ellas deben hacerse respetar y no dejar que las vean como un objeto que se usa y, luego, se bota". Pucha, mi amigo tiene razón. No se puede ir regando hijos por el mundo. Al final, ellos son los que más sufren. Me voy, cuídense.
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