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Nuevamente, los filósofos de la calle, aquellos que pontifican en la mesa de un salsódromo con la profundidad de un Kant, Hegel, Althusser o el gran bigotón Nietzsche, pidieron la palabra y este Búho se las concedió: 'No puede ser -dijo el abogado Pancho- que una canalla de 'Chiquito' Flores salga a declarar alegremente, ante millones de televidentes, que la hija nacida dentro de su matrimonio es, en verdad, del zambo arquero de Cienciano. ¡Y todavía cuatro años después! Cuando el marido ya le dio amor de padre todos este tiempo, sin saber que fue corneado peor que el torero 'Paquirri', a muerte, por un futbolista que al mismo tiempo no solo estaba con su esposa sino, además, con Tula y Maribel. He conocido redomadas tramposas, canallas a tiempo completo, pero siempre se han cuidado de mantener como secreto de confesión una infidelidad y, peor aún, un hijo del amante. A lo mucho le cuentan solo al amante que el hijo es suyo. Eso me pasó a mí. Pero nunca quiso que me acercara a mi hija. 'Tú solo eres un accidente, el verdadero padre es mi esposo. Él mantiene a mi hija y le da todo, tú solo me haces feliz a mí. Ese es tu papel y no pretendas hacer más'. Al menos esa trampa fue honesta, pero la de 'Chiquito' Flores, desde el extranjero, liquidó la imagen del esposo. Nuevamente le doy la razón a García Márquez cuando escribió que 'los cachos también se heredan, son una cuestión de genes'. Búho, no puedo dejar de mencionar el triste papel del arquero de Cienciano. La naturaleza es cruel, incongruente y terriblemente caprichosa. Sobre todo, con 'Chiquito'. Le dio una estatura privilegiada y, según algunas bataclanas, 'ventajas' para el 'blando', pero en contraparte, un cerebro, científicamente comprobado por los médicos, 'más reducido que el de un ratón'. La verdad que el pensamiento de los filósofos es controvertido, pero es su punto de vista. Apago el televisor.
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