31 de mayo de 2008
La biblia de los infieles
COLUMNAS ANTERIORES
Hijos por todos lados - (31/05/2008)
Patinada olímpica - (30/05/2008)
El mata perro - (29/05/2008)
Monstruo suelto - (28/05/2008)
Periodistas lechuceros - (27/05/2008)
Zona de peligro - (26/05/2008)
Asesino de perritos - (24/05/2008)
Hijos de la calle - (23/05/2008)
Chemo 'Bombero' - (22/05/2008)
Estafa en el peaje - (21/05/2008)

  • El Chato Matta llegó al restaurante por un rico arroz con pato. "María, el Chino del Callao me invitó a una reunión con unos jóvenes universitarios que le habían puesto dos reses de pisco para que les presente a Pancholón, autor del famoso 'Decálogo del tramposo'. '¿Ustedes creen que mi maestro escribió esa 'Biblia para los infieles' de la noche a la mañana? Noooo, están equivocados. Allí hay 25 años de historia. Con malas noches, engaños y puñaladas por la espalda. Todo nació con una traición. Pancholón no siempre fue el gran partidor, el terror de los enamorados y maridos. A los 16 años era un chibolo sano, cachimbo, estudiante de Derecho, soñador y romántico. Tenía como enamorada a Paolita, la chica más bonita de su barrio, en San Martín de Porres, el trasero más deseado de todo el distrito. La chica lo admiraba porque fue uno de los pocos universitarios en el barrio y su papá le daba buenas propinas. Pero una noche llegó a buscar a Paola y vio un carro en la puerta. Miró por la ventana y vio a su amada en el sofá, con un cholo gordo encima de ella que le estaba subiendo la minifalda. '¡Están violando a mi Paolita!', gritó. Pero la que salió fue su 'suegra' con un palo de escoba. '¡Qué tanto escándalo haces acá. Fuera misio. Mi hija está con su enamorado. Tú no eres nadie, lárgate!'. Lo peor de todo es que Paolita, el amor de su vida y a la que le regalaba rosas rojas y caminaba por el parque agarradito de la mano, también lo humilló. 'No te conozco, vete de aquí. Dilver es mi hombre, me compra ropa y me llevará a trabajar de bailarina a la tele. Tú solo me invitas salchipapas de a sol', le dijo. Pancho lloró como un niño. Allí empezó a entender lo que significaba  'billetera mata galán'. Pero encima de todo, el cholón lo invitó a subir a su Volkswagen y arrancó hasta el Rímac. Paró, sacó un pistolón, se lo puso en su muslo y le dijo: 'Chibolo, Paolita es mi mujer. Yo mantengo a esa familia. No quiero volver a verte por esa casa porque vas a perder', lo amenazó.
    Pancho cayó en depresión. No podía entender que su enamoradita que la pegaba de inocente era tremenda 'matrera'. Lloró varias noches y no salía ni para ir a clases. Solo su fiel amigo, el loco Ricky, lo consolaba. Perdió el ciclo de Derecho. Cuando se recuperó, nunca más volvió a ser el mismo. Enterró para siempre a Paola, pero su cabeza ya estaba 'podrida'. Empezó a burlarse de las mujeres y las engañaba una tras otra. Hacía sexo por deporte, sin sentimiento. Han pasado 25 años y nunca más se volvió a enamorar, pese a que se divorció dos veces. Han desfilado tantas mujeres por su cama, que de algunas ni recuerda sus nombres. Vive para trampear y engañar. Una vez partió a su propio hermano con su novia oficial y le dijo riéndose: 'Lo hice por tu bien, esa es una tremenda canalla'. Así pasaron los años. Partió a cientos de giles, también lo partieron. Amó, sufrió. El tramposo gana y pierde en la calle. Lo amaron y hasta lo balearon por un lío de faldas. Después de tantos años, pudo resumir sus vivencias en unas sagradas escrituras. En eso entró Pancholón con dos chibolas del brazo. 'Hijos míos, sigan a pie juntillas el 'Decálogo' y no sufrirán nunca. Y recuerden, sobre todo, el primer mandamiento: jamás te enamores de la trampa!'" Pucha, esos amigos que tiene Pancho son de lo peor. Me voy, cuídense.
  • Copyright Prensa Popular SAC ©
    PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN LA AUTORIZACIÓN DE LOS EDITORES.
    Contáctese con Trome Envíe sus cartas o fotos a: trome@trome.com
    Desarrollado por Orbis Ventures SAC