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El fotógrafo Gary llegó al restaurante por sus tallarines rojos con pollo y papa a la huancaína. "María, la gente se pregunta qué está pasando, cuando ve que algunos delincuentes de las bandas del Callao son chiquillos que no han cumplido la mayoría de edad y donde los líderes tienen, como el acribillado 'Pedrito', sólo 22 años. A esa edad ya tienen muertos en su haber y esto, aunque no lo crean, les da cierta distinción y 'categoría'. Como si cada 'frío' (muerto) fuera un galón. Estos hampones a esa edad ya manejan carros modernos, motos ruidosas, fajos de dólares y ropa cara. Ven a los jóvenes honrados de su barrio, a los que estudian o trabajan y viajan en micro, como 'giles' e 'idiotas'. Aquí cabe la pregunta: ¿qué papel juega un padre o una madre que ve que su hijo sin trabajar, sin estudiar, llega a la casa con un billetazo para el diario, con artefactos eléctricos, ropa importada, hasta carros de lujo? Definitivamente, estos malhechores juveniles son producto de hogares disfuncionales, en algunos casos. Hijos abandonados, de papás alcohólicos o drogadictos. Esos jóvenes se forman fuera del hogar. El delincuente rankeado hace de padre y 'forma' al menor enseñándole a manejar armas. Dándole su primer 'trabajito'. Que haga de 'campana' para un robo. Los referentes, los modelos a imitar son los 'capos', que siempre tienen dinero y son respetados y temidos en el barrio. Así se llega a la transformación de pandillero a ser integrante de una banda. Pero también hay hogares donde los propios padres, equivocadamente, ven en el 'éxito' delictivo de sus hijos una actitud positiva. O sea, porque mantienen la casa, hacen regalazos y eluden a la justicia, son buenos hijos e inteligentes. ¿Recuerdan las palabras de la familia de 'Pedrito', que se enorgullecía 'porque nunca comió en paila en el penal y era un 'Charlie' (se vestía bien)? Muchas veces, son los padres los responsables de lo que pueden ser sus hijos. Por eso no los abandonen, así sean separados. Uno nunca se separa de los hijos, solo de la mujer o el hombre. Nunca dejen a los niños y adolescentes que se formen en la calle, que siempre será dura y traicionera". Pucha, mi amigo tiene razón. Me voy. Cuídense.
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