|
Para quienes fueron seguidores del gran Augusto Ferrando, la muerte de Otto de Rojas nos ha impresionado mucho. El carismático pianista fue fiel y leal seguidor del 'Negro' con su órgano de juguete, que acompañaba en las fanfarrias y las cortinas musicales. O cuando el animador arrochaba o el concursante se equivocaba. Allí estaba el órgano del maestro presto a dar la melodía adecuada. En una primera época, Ferrando se hacía acompañar por una orquesta, la del maestro Huambachano. Luego, en tiempos de crisis, se redujo a un órgano mágico que podía dar orquestaciones de las más variadas. Además, Otto de Rojas, con su chivita, era vacilado por Ferrando: 'Payaso ruso', 'Sangre de nabo', 'Hijo de la gringa Inga', porque el músico era blanco, colorao. A finales de los 70 se pusieron de moda los LP de directores de orquesta. Los discos de Freddy Roland, Enrique Linch y Rulli Rendo animaban las fiestas de 'toque a toque', porque había toque de queda que implantó la dictadura militar. Fue allí donde Otto de Rojas sacó un álbum que la rompió en las fiestas, 'El bam-bam'. Ese bailecito, donde los danzantes de chocaba las caderas. Eran las épocas en las queVan McCoy o Barry White daban la hora con el ritmo hustle. Nadie entiende por qué decidió quitarse la vida al lanzarse del piso doce de un edificio en Miraflores. Era separado y tenía dos hijas ya mayores. La farándula está de duelo y nuevamente ya comenzaron a hablar de la terrorífica 'Maldición Ferrando'. Porque desde que murió el animador, se van yendo, uno a uno, los integrantes de su alucinante troupe. Empezando por sus hijos Chicho y Rubén, que se fueron entre sufrimientos. Después Leonidas Carbajal y 'Tribilín', ahora Otto de Rojas. El inmenso animador se fue y se lleva a su gente para armar su 'Trampolín' en el cielo. 'Viejoleta', 'La gringa' Inga y Luchito '50 kilos de arroz' García lloran a su compañero, pero aseguran que están sanitos y con cuerda para rato en este valle del Señor. Apago el televisor.
|