|
Mi amigo Gary llegó al restaurante por su espectacular aguadito con mariscos. "María, francamente, esta telenovela de los Tudela contra su padre y su esposa ya me tiene harto. Esos hijos no le agradecen nada a su pobre viejito que les dio, primero, la vida, y eso es mucho. Después, los hizo estudiar en los mejores colegios y les dio vida de ricos, viajando por todo el mundo. Luego una instrucción de primera, plata para que pongan bufetes y emprendan negocios, se compren casas, autos y, encima, también les dio dinero a los hijos de sus hijos. Ya tuvieron todo. Cuando los viejonazos Tudela se dedicaron a vivir la buena vida, uno de ellos le salió chueco y se metió en el desagüe fujimorista. El viejo consiguió una mujer que le sirvió de compañera para el fin de sus días. Con ella se extingue su vida, mientras los hijos lo hacían con sus familias. Ahora que se va a morir, decide casarse con la mujer que lo acompañó, quien lógicamente como viuda tendrá privilegios en la herencia, sin dejar de darle su parte a sus hijos, pese a que ya les dio de todo, con adelantos de herencia incluidos. ¿Pero qué hacen estos? En vez de apoyar la decisión del hombre que los forjó, los hizo hombres instruidos y con posición económica privilegiada, deciden denunciarlo y declararlo loco y senil. Increíble. Solo por la ambición de agarrarse todo y no dejar que su 'madrastra' y las hijas de esta se queden con lo de su 'papito'. Y no utilizaron argumento más deleznable que declararlo un inútil, manipulado por su esposa. Lo peor fue que el mismo Tudela padre salió en TV a desmentirlos. ¡Qué dolor le causaron esos hijos buitres! María, yo tengo a mi padre vivo y no me dio ninguna herencia monetaria, pero sí una herencia mayor: la de la moral, la honradez y la decencia. Y me pagó una educación que me permite vivir ahora sin estirar, de adulto, la mano para que me ayude. Al contrario, trato de darle alguito, que es poco con respecto a lo que él me dio. Esos viejonazos solo han querido el dinero de su padre. Hasta cuando el hombre ya está con un pie en la tumba. Horrible". Mi amigo tiene razón. Me voy indignada. Cuídense.
|