Así lo dio a conocer la integrante del referido grupo de trabajo Mercedes Cabanillas (Apra), quien dijo que habría indicios de que las altas esferas de la FAP estarían presionando a las cadetes amigas de Diana Bazán, para que cambien su versión de los hechos e, incluso, habrían lavado la ropa que se usó en el ultraje.
Cabanillas exigió celeridad en las investigaciones al Ministerio Público, que ya tiene en sus manos este sonado caso.