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Una de las grandes tragedias en la historia de la salsa fue, sin duda, la muerte de Héctor Lavoe. Este ícono popular partió al cielo hace 14 años, 'triste, vacío, sin dinero ni amigos'. El colega Eloy Jáuregui lo recuerda como un tenor de esquina, un virtuoso de la improvisación, de voz peculiar y desafiante. Héctor Juan Pérez Martínez vio la luz un 30 de setiembre de 1946, en el pueblo de Ponce, en Puerto Rico. La temprana muerte de su madre Leslie 'Pachita' Martínez, aficionada a la música, marcó su vida cuando aún era un niño. A los 14, junto a diez amigos de su barrio, empezó a cantar y tres años más tarde decidió viajar a Estados Unidos, llegando a la casa de un familiar en el 'Bronx', donde fue corista y maraquero de algunas orquestas. Johnny Pacheco, propietario del sello 'Fania Records', le presenta a Willie Colón, quien lo jala a su banda, 'The Bad Boys' 8 ('Los Chicos malos'). Ambos graban éxitos como 'Cheché colé', 'Todo tiene su final' y 'La murga'. Pero la vida desordenada, el alcohol, las mujeres y las drogas fueron algo constante en su existencia. Más tarde graba 'Periódico de ayer', 'Mi gente', 'El rey de la puntualidad', 'Juanito Alimaña' y el famoso 'El cantante', tema de Rubén Blades que lo llevó a la cumbre. Ingreso al túnel del tiempo. 1986, Feria del Hogar en la avenida La Marina. Luis Delgado Aparicio presenta a Héctor, vestido con un pantalón blanco y una polera azulina. 'Nosotros somos buenos compañeros/ con mucho gusto le vamos a presentar/ a un cantante que lo hemos coronado / como el rey de la puntualidad'. El público enloqueció. Jamás pensó que un año después moriría su hermano Luis Ángel y luego sería asesinada su suegra, que un paro cardíaco acabaría con la vida de su padre y que su adorado hijo Tito falleciera por un disparo accidental. Estos hechos trágicos lo volvieron loco. Se refugió más en el mundo de las drogas y un domingo de 1988 se lanzó del octavo piso de un edificio en Puerto Rico, quedando muy mal herido e incapacitado de cantar. Sus últimos días fueron penosos. Fue una lenta agonía. La fama y el éxito son efímeros. Los salseros del mundo lloraron y convirtieron en un mito al 'Cantante de los cantantes'. En el Callao es como un Dios. Su vida siempre fue polémica y así lo refleja la película que han grabado Marc Anthony y Jennifer López. Apago el televisor.
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