|
La adolescencia es una etapa crítica para el desarrollo de la obesidad y/o enfermedades crónicas en la edad adulta. Los jóvenes con sobrepeso pueden ser discriminados, rechazados y, a causa de ello, tener baja autoestima, afectando sus relaciones interpersonales, experiencias escolares y aspiraciones para el futuro.
Además de reducir el riesgo de sobrepeso, realizar una hora diaria de actividad física, reduce los problemas cardiovasculares, la presión alta, la diabetes y fortalece los huesos, también disminuye la ansiedad por comer y mejora la autoestima del adolescente.
Es importante reducir a solo 1 ó 2 horas por día el uso del televisor, porque es una actividad sedentaria que fomenta el consumo de alimentos grasosos y gaseosas.
Por otro lado, la mayoría no ingiere leche y la reemplaza por gaseosas. Esto es perjudicial para los huesos, no solo por un menor aporte de calcio, sino porque el fósforo de las gaseosas estimula la pérdida del calcio almacenado en los huesos.
Finalmente, la ingesta diaria del desayuno y, durante el día, de alimentos ricos en hierro (carnes, menestras) para prevenir la anemia, principalmente en las adolescentes mujeres en etapa escolar.
|