Ni las vacunas con el metal ni las amalgamas dentales se asocian a la patología, según el ensayo de la doctora Hertz-Picciotto, de la Universidad de California-Davis (EEUU), realizado con 452 menores de 2 a 5 años cuyos padres llenaron un cuestionario sobre consumo de pescado, inmunización reciente, uso de aerosoles nasales o productos para deshacer los tapones de cera para oídos y empastes dentales (todos con alto contenido de mercurio).
El trabajo 'Riesgo de autismo en niños, factores genéticos y ambientales', demuestra que los niveles de mercurio en la sangre en menores con autismo son los mismos que los que tienen los niños sanos.
"La neurotoxicidad del mercurio ha recibido atención especial en relación con este trastorno... La investigación trata de identificar los factores asociados al autismo que puedan servir para aclarar la etiología de la enfermedad o los mecanismos que elevan la susceptibilidad a padecerla (... ) Hemos evaluado la exposición que han tenido al metal tanto por la dieta, uso de productos de cuidado personal, exposición a vacunas o por amalgamas dentales", señala el trabajo.