El consumo diario de frutas y verduras es obligado, incluso desde los 6 meses de vida, por su excelente aporte de fibra, vitaminas y minerales. El plátano, por ejemplo, lo pueden comer desde los 6 meses de vida, les da energía por sus azúcares, mejora el estado anímico por su contenido del aminoácido llamado Triptófano, aporta Fierro (contra la anemia), facilita el movimiento intestinal (evita el estreñimiento) y mejora la acidez gástrica del estómago inflamado.
En cuanto a proteínas, el niño de 2 a 5 años debe consumir a diario 3 tazas de leche o yogurt natural, o 60 gramos de queso fresco pasteurizado y unos 70 gramos de una carne sin hueso ni grasa, 1 huevo (de preferencia duro).
Hay elementos que el cuerpo del niño no produce, por lo que deben ser agregados a su dieta diaria (el pediatra indicará los suplementos necesarios). Recomiendo no mezclar leche con avena y nunca agregue café o té a la leche de los niños menores de 5 años. La avena, el café y el té interfieren en la absorción del calcio de la leche.