El estudio halló que los hijos de madres fumadoras nacieron con menor peso que los de madres no fumadoras.
Estudios anteriores ya han determinado que el bajo peso al nacer es antecedente importante para la presentación de asma, en algún momento de vida del niño.
En el estudio del doctor Anders esto se corrobora, y además se introduce la variable de que las madres fumen en el embarazo, sobre todo en los primeros 2 trimestres del mismo. Ello, sumado al bajo peso, produce mayor incidencia de asma infantil, en los hijos de madres fumadoras.
El trabajo concluye que los recién nacidos con poco peso, sumado al hecho de que sus madres fumaron con frecuencia durante todo el embarazo, presentan un alto riesgo de presentar asma en algún momento de su vida. Este riesgo es del orden del 23,5% frente al 7% de los hijos de madres no fumadoras.