En los niños, las alergias alimentarias son frecuentes entre uno y 4 años de edad, especialmente por factor genético, heredados de la familia.
Por la alergia alimentaria puede haber: erupciones en la piel (incluso, urticaria o lesiones tipo manchas abultadas), picazón e hinchazón en los labios y manos; dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, mareos, congestión nasal, dificultad para pasar los alimentos o saliva y hasta la muerte (secundaria a hinchazón de vías respiratorias).
Los alimentos que más causan alergia en los niños son: huevos de gallina (sobre todo la clara), leche de vaca, soya, trigo y maní; por eso no debe dárseles antes del primer año. Felizmente, la mayoría supera estas alergias entre los 4 y 6 años de edad.
En los niños mayores y adultos, es más común la alergia alimentaria al maní, nueces, pescado y mariscos. La prevención solo está en dejar de consumir el producto al cual es alérgico. No hay medicamento que evite la alergia a los alimentos; aunque se pueden diseñar vacunas antialérgicas desensibilizantes a algunos de ellos.