Existe un alto porcentaje de mujeres que tienen otros síntomas o que aún no han intentado ni planeado embarazarse, inclusive puede que estén considerando no tener hijos. Pese a ello, es importante que sean diagnosticadas en forma temprana y tratadas para que tengan la posibilidad de embarazarse cuando lo decidan.
Para esto, el ginecólogo debe considerar no extirpar los órganos reproductivos (útero, trompas y ovarios), y no solo hacer una cirugía conservadora de estos órganos, sino mantener o restablecer su anatomía y funcionamiento normal, evitando la formación de adherencias y cicatrices.
Por eso es importante buscar un ginecólogo especialista en microcirugía y cirugía laparoscópica reproductiva, es decir, especializado en infertilidad o medicina de la reproducción. Si el doctor no tiene los conocimientos necesarios, puede hacer tratamientos equivocados con resultados negativos para preservar la fertilidad y que generalmente ya no pueden ser corregidos, con lo que las posibilidades de convertirse en madre son completamente lejanas.