Esta infección suele aparecer después de un resfriado o de una inflamación alérgica. Puede ser aguda (se produce rápido y mejora con tratamiento en 4 semanas), subaguda (no mejora con el tratamiento inicial, pero dura menos de 3 meses) y crónica (síntomas más de 3 meses después del tratamiento adecuado).
Se estima que un 10 a 15% de las infecciones respiratorias agudas en los niños se complican con una infección sinusal, pero como un niño tiene entre 6 a 8 resfríos al año, la sinusitis es un problema importante.
Los senos paranasales pueden no tener su función normal porque los orificios no están permeables a la salida de las secreciones, no está bien el sistema ciliar o de transporte de secreciones, etc. Pese a la obstrucción, sigue la producción de mucus, pero se acumula, favoreciendo la inflamación y la multiplicación de microorganismos.
La sinusitis también puede estar relacionada con anomalías en la estructura de la nariz, traumatismos en ella, adenoides muy crecidas, infecciones de los dientes, etc.