Las alteraciones, mayormente infecciosas, de las trompas de Falopio y el espacio tubo-ovárico no permiten el encuentro del óvulo con el espermatozoide; sin embargo, se pueden prevenir antes de que causen infertilidad.
Gracias a la cirugía contra la obstrucción de trompas se obtiene la permeabilidad que permite el encuentro de gametos y la implantación del embrión. Si por algún motivo continuara la imposibilidad de procrear, está la alternativa de la Fertilización in Vitro. (FIV)
La endometriosis es otro problema que afecta a las trompas uterinas, y puede asociarse con infertilidad. El origen es la aparición de un tejido endometrial, similar a la mucosa del útero, que se implanta fuera del útero, en este caso en las trompas, cuello uterino, vulva e incluso la pelvis, colaborando en la formación de pequeños quistes. No se sabe qué la provoca, pero podría estar relacionada con problemas inmunológicos o una predisposición genética.