|
La inactividad puede ocasionar un menor tiempo de vida y mayor riesgo de males cardiovasculares. Aunque los ataques cardíacos y las embolias son muy raros en los niños, las evidencias demuestran que el proceso, que conduce a estos males, empieza desde la niñez.
Es por ello que todos los pequeños, incluso los menos ágiles, necesitan hacer ejercicios. A partir de los 2 años de edad, los niños deben realizar por lo menos 30 minutos de actividad física, de intensidad moderada, cada día.
La mejor manera de estimularles un ritmo de vida activo es que los padres sean verdaderos modelos y practiquen deporte con frecuencia.
Para ello es aconsejable reducir las rutinas sedentarias, como mirar televisión, jugar en la computadora o hablar por el teléfono a menos de una hora al día.
Si el niño no realiza una sesión completa de actividad física durante 30 minutos, trate de programar dos períodos de 15 minutos o tres etapas de 10 minutos para que realice actividades vigorosas, como jugar fuera de casa o hacer deporte.
Recuerde que el ejercicio debe ser una norma permanente.
|