Otros estudios señalan que la baja ingesta diaria de vitaminas A y C produce significativo aumento de las crisis agudas de enfermedad asmática en niños mayores, y respiración silbante en menores de 2 años de edad. La vitamina E no parece tener la misma relación.
Las alergias producen un fenómeno inflamatorio muchas veces mínimo, pero persistente en el sistema respiratorio, aparato gastrointestinal, la piel, etc. En estos procesos inflamatorios se produce mayor cantidad de químicos oxidantes, por lo que una persona alérgica al consumir cantidades diarias de antioxidantes (como las vitaminas A y C) lo disminuiría. De ello se concluye que la ingesta de estas vitaminas, en dosis diarias suficientes para la edad, es necesaria para pacientes asmáticos o alérgicos sobre todo respiratorios, además de personas con cáncer. La incidencia de enfermos en el mundo aumenta: asmáticos, obesos, diabéticos y todos tienen el factor común de la mala nutrición.