Aquí demostraremos que, cuando es necesario y el especialista lo indica, la nebulización puede salvar la vida, sin implicar peligro. Lo mismo sucede con los tratamientos con aerosoles. La técnica de los disparos y la frecuencia de uso deben ser según la indicación médica.
No todos los pacientes alérgicos respiratorios usan nebulizaciones o tratamientos aerosólicos de rutina, pero sí algunos por las características de su dolencia.
Esta vía de administración de medicación representa un gran avance tecnológico y científico que permite tratar a los pacientes con menos dosis de medicamentos vía oral o inyectable, y menos efectos secundarios. Son medicamentos que actúan directo en la zona afectada (el sistema respiratorio).
Recomiendo que luego de usar un aerosol, se enjuague la boca y bote ese liquido (las sustancias del aerosol son para actuar en la vía respiratoria baja, no en la boca). Los niños alérgicos o asmáticos deben usar vitamina A, C y D, en las dosis necesarias que su médico señala.