Los procesos gripales en su mayoría son producidos por virus, por lo que solo necesita medicación para bajar la fiebre y aliviar el malestar, pero no antibióticos.
La causa más frecuente son los virus asociados a 'enfriamientos' o cambios bruscos de temperatura, como: rinovirus, adenovirus, parainfluenza virus, virus sincicial respiratorio y la influenza. Este último puede causar un proceso severo con fiebre alta, mucho malestar, congestión y posibles complicaciones infecciosas que pueden llevar a la muerte, sobre todo a niños y ancianos.
Para la mayor parte de virus que producen infección (resfrío) en el humano no existen vacunas, excepto para la influenza; pero esta vacuna no protege contra el resfrío por otros virus.
En la actualidad, por el problema serio de influenza tipo A (H1N1) se aconseja la vacunación contra la influenza, sobre todo en personas alérgicas. También hay antibióticos antivirales, pero no deben ser usados como 'prevención'.