Los investigadores evaluaron la exposición a antibióticos durante los primeros años de vida, ajustando factores de confusión para el estudio estadístico, como: sexo, estatus socioeconómico, ciudad rural o urbana, peso al nacer, edad gestacional, tipo de parto, frecuencia de visitas médicas, al hospital que involucran cirugías, o a un alergista o inmunólogo: anomalías congénitas, presencia de otitis media, bronquitis aguda o crónica e infecciones del tracto respiratorio alto y bajo.
Tras el ajuste, la exposición a antibióticos en los primeros años de vida estuvo asociada con un incremento en el riesgo de asma, sobre todo en más de 4 tratamientos con antibióticos, excepto para sulfonamidas.
La asociación del pulmón (Columbia Británica, Canadá) apoya este estudio.