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Se viene convirtiendo en una práctica muy común, encontrar parejas en un encuentro apasionado en plena vía pública y da la impresión que estas uniones sexuales no pueden esperar el tiempo necesario para que se realicen en un lugar privado.
Esta práctica, que ya afecta parques, jardines, playas, autos o bajo la escalera, requiere unas cuantas consideraciones que pasamos a señalar: -La vida sexual es un acto que debe practicarse en privado. -Exhibirse ante los demás, que no desean ver un coito, puede resultar traumático para algunos. -Los niños suelen ser los primeros afectados por estos cuadros de exhibición. -Esta práctica, que puede ser eventual en su origen, podría convertirse en una verdadera perversión al transformarse en exhibicionismo. -Igualmente, jóvenes y adultos que descubren los lugares públicos donde se practica esta exhibición pueden devenir, en el tiempo, en voyeuristas (mirones). -Finalmente, la pareja dedicada a esta práctica en público también podrá quedar alterada por la misma causa.
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