A pesar de que el proceso de pérdida ósea se produce poco a poco, la mujer corre mayor riesgo, porque después de la menopausia, al disminuir los estrógenos, hay rápida pérdida de hueso.
Es frecuente que la mujer ignore que sufre osteoporosis hasta que, por una caída aparentemente menor, tiene una fractura (comúnmente de muñeca o cadera) inesperada y dolorosa.
Otras pierden talla, desarrollan joroba u observan que la ropa ya no les queda bien, porque las vértebras (huesos que forman la columna vertebral) son tan frágiles que un movimiento diario normal, como toser o levantar un peso, hace que colapsen.
Este mal no trae síntomas, pero el examen de densitometría ósea puede detectarlo a tiempo. Para prevenir consuma alimentos ricos en calcio (yogur, leche, queso, brócoli, espinaca, pescado), camine de 15 a 20 minutos diarios, haga gimnasia, etc.