En el área alérgica, existen vacunas contra la Influenza (para niños y adultos), para combatir el neumococo (bacteria que produce infecciones en oído, meninges y pulmón).
Las vacunas antialérgicas se usan cuando no resulta alejarse del elemento desencadenante, ni el tratamiento farmacológico. Son recomendadas por la Organización Mundial de la Salud y elaboradas por médicos alergistas para cada paciente, según las sustancias a las que es alérgico (investigadas con pruebas de piel o de laboratorio).
En cuanto a la vacuna contra la Hepatitis B (mal con síntomas de gran intensidad, que una vez curado puede pasar a hepatitis crónica, cirrosis biliar, o cáncer de hígado) es importante incidir en que las únicas contraindicaciones son: haber padecido hepatitis tipo B, estar con cuadro agudo de alguna enfermedad, infección intestinal o cuadro febril.