Por ello, toda mujer, desde la sospecha de embarazo, debe tener un chequeo materno y fetal (con controles prenatales, de sangre y ecográficos). Esto permitirá detectar factores de riesgo obstétrico, auscultar latidos fetales, evaluar el líquido amniótico, el crecimiento fetal, vacunación, estado nutricional, etc.
Para la futura mamá:
-Consuma a diario pescado, pollo o alguna carne, verduras y frutas, y también menestras.
-Tome leche y sus derivados ricos en calcio.
-Tome agua y jugo natural de frutas.
-Evite comidas con mucho aderezo, ají, bebidas alcohólicas y cigarrillo.