Así también contra el meningococo, causante de la forma más fulminante de meningitis, contra la fiebre amarilla y últimamente la vacuna contra el papiloma virus, que previene contra el cáncer de cuello uterino.
Los esquemas de vacunación varían de país a país. En hepatitis B, por ejemplo, se aplican 3 dosis durante el primer año de vida de un niño y normalmente un refuerzo a los 10 años de colocada la última dosis.
Para los niños que no han tenido la varicela y que han recibido una dosis de vacuna al año de edad, se recomienda un refuerzo de la vacuna entre los 3 y 5 años.
En la vacuna contra la rubéola, sarampión y paperas se aconseja una dosis alrededor del año de edad, un refuerzo entre los 4 a 6 años y un segundo refuerzo entre los 7 y 8 años.