El motivo es porque siempre los padres esperan que sus niños rindan en el colegio, pues eso determinará su futuro. Si hay dificultades en el aula, ya podemos imaginar qué es lo que sucederá cuando ellos pretendan ingresar a la universidad: probablemente, se repetirá el fracaso.
Hoy sabemos que para que un niño rinda en el colegio, debe haber una relación verdaderamente buena entre padre e hijo. No solo llevarse bien, sino también que ambos participen en el proceso de aprendizaje.
Sabemos que cuando un niño va bien en el colegio, suele ser premiado por sus padres a veces con buenos regalitos y, en otras condiciones, con sonrisas, palabras de agradecimiento y felicitaciones.
El éxito de un niño en la escuela dependerá de cuán bien se lleve con su padre, y cuánto logre el padre explicarle a su niño la importancia que tiene obtener buenas notas y triunfar en el colegio. En otras palabras, el éxito está en que el padre siempre muestre interés en lo que estudia su hijo y que el hijo esté convencido de que necesita ir al colegio para ser un hombre de futuro.