El cáncer femenino es la segunda causa de muerte prevenible en la población. Se genera por el crecimiento anormal de células en un órgano o en alguna parte del cuerpo. En sus primeras etapas se presenta sin dolor, no causa molestias ni genera cambios.
Los principales factores de riesgo son el sobrepeso u obesidad, el cigarro, el alcohol, antecedentes familiares de cáncer, enfermedades de transmisión sexual, edad avanzada, no haber dado nunca de lactar, uso prolongado de anticonceptivos y también de la terapia de reemplazo hormonal (durante la menopausia), entre otros.
Se debe practicar estilos de vida saludables, como un adecuado régimen alimenticio en base a una dieta rica en frutas y verduras, actividad física, dejar de fumar.