Esta dolencia ocurre cuando el endometrio crece fuera del útero originando que, durante las menstruaciones, parte del sangrado se vaya hacia órganos como el útero y los ovarios, produciendo adherencias e infecciones que ocasionan problemas en la fertilidad de la mujer.
Entre los síntomas que presenta tenemos los cólicos menstruales intensos, dolores durante las relaciones sexuales, hinchazón e irregularidades en la menstruación.
El diagnóstico de este mal se hace mediante la ecografía transvaginal y la laparoscopía. Mientras que el tratamiento, de acuerdo al estado de la enfermedad, puede ser hormonal o quirúrgico.
Es recomendable que todas las mujeres se evalúen de forma anual, a fin de descartar esta enfermedad que puede ser causa de un cáncer.