La infección vaginal se produce cuando el equilibrio natural de la vagina se altera dando lugar a un ambiente propicio para la proliferación excesiva de hongos, bacterias y parásitos.
Muchas de las infecciones no presentan síntomas. Otras, sin embargo, pueden distinguirse por la secreción vaginal, mal olor de esta secreción, prurito vulvar y enrojecimiento de la zona, etc.
Sin embargo, las infecciones se pueden prevenir con higiene y acudiendo al ginecólogo oportunamente.
Recomendaciones
Para evitar las infecciones vaginales se recomienda usar ropa interior hecha con algodón en lugar de prendas de nylon, cambiar las toallas higiénicas con frecuencia, usar ropa cómoda y amplia, utilizar productos de higiene femenina sin perfume y mantener una dieta saludable.