Si uno revisa las dietas que su alergista le dio y las cosas que puede o no hacer un niño, veremos que las condiciones propias de esta época son exactamente las inadecuadas para nuestro hijo alérgico respiratorio o alérgico de piel.
Si tenemos en casa a un pequeño alérgico respiratorio, lo negativo de estas fechas es el consumo de helados, gaseosas, chocolates en cualquier forma, el asistir a tiendas con aire acondicionado, que lo pondrá en riesgo de resfriarse, de tener tos y eventualmente fatiga y ahogo por las noches.
No bajemos la guardia, no permitamos que nuestros niños se enfermen.
Aprovecho la oportunidad para desear una feliz Navidad para los lectores del diario Trome y para los que siguen permanentemente la salida de esta columna.