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Para que el bebé aprenda a comer, es necesario darle varias veces un alimento a fin que se familiarice con su sabor. Se estima que un mismo alimento se debe ofrecer unas ocho veces, hasta que el niño se adapte a su sabor y guste de él.
Las verduras y frutas son muy importantes para disminuir el riesgo de obesidad y muchas enfermedades como el cáncer y la diabetes, por eso es importante que desde pequeños aprendamos a consumir y gustar de estos alimentos.
Es conveniente que la madre ingiera el mismo alimento que ofrece a su bebé para que a través de la leche materna pasen los sabores de las verduras, frutas o menestras. Así será más fácil que el niño se adapte a ellos.
Algunos investigadores creen que al niño, también, es posible enseñarle a gustar de los alimentos desde el embarazo y, a través del líquido amniótico, el bebé puede aprender a saborear verduras, frutas o menestras que consume la madre.
Recuerde que las muecas que hacen los bebés, mientras comen, no significan que no les gusta lo que les damos, por eso es mejor ofrecerle la comida hasta que el niño ya no quiera seguir comiendo, tratando siempre que coma alimentos sólidos 3-5 veces cada día.
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