Se manifiesta con fiebres y luego de 2 a 3 días brotes de pápulas, vesículas y escaras, con formación de costra en casi todas las lesiones.
Las lesiones de la varicela suelen erupcionar en el tronco, cuero cabelludo, cara y extremidades superiores e inferiores. Enfermarse de varicela suele proporcionar inmunidad firme y duradera. Es posible un segundo ataque en la etapa adulta, pero sumamente raro.
Complicaciones
La enfermedad no suele ser grave. En casos poco frecuentes llega a producirse una neumonía que puede ser mortal si no se actúa de inmediato.
Felizmente, en los últimos 10 años, ya existen antibióticos antivirales que pueden modificar el curso de los procesos severos. De todas maneras se recomienda la vacunación de todo ser humano que no haya enfermado de varicela previamente.