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La mayoría de niños (de 2 a 6 años) se resisten a comer verduras o prefieren solo una específica y se rehúsan a comer o, siquiera, a probar otra diferente.
Estos vegetales tienen gran cantidad de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, todos estos nutrientes son indispensables para fortalecer a los niños y debe ingerir por lo menos una taza de ellas cada día.
Aquí, algunas estrategias útiles:
Envíe sánguches de queso o pollo con espinaca, acelga, albahaca o pizzas con salsa de tomate/pimiento.
Tenga palitos de zanahoria o apio crudos en la refrigeradora para cuando quiera comer algo entre comidas.
Haga que su hijo lo ayude a comprar verduras en el mercado y en casa que las lave, pele y prepárelas bajo su vigilancia.
Cómalas delante de su hijo para que lo imite.
Camufle una pequeña cantidad de verduras nuevas junto a sus alimentos favoritos (huevo, atún, fideos, queso).
Los purés y cremas a base de estas hortalizas son alternativas que no fallan, prepare recetas nuevas.
Las verduras salteadas, las tortillas o verduras rellenas con queso/carne (zanahoria, pimiento) son opciones para un almuerzo nutritivo.
Ofrezca a los niños, verduras de color anaranjado o verde (zanahoria, zapallo, espinaca) al menos 3 veces por semana, son ricas en vitamina A, y ayudan a protegerlo contra infecciones.
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