-El niño puede enfermar de diarreas (en su mayor parte virales), presenta procesos gripales a veces complicados con bacterias, etc., y debe ser evaluado y tratado por el médico pediatra.
-Pero cuando presenta procesos de enfermedad en forma repetitiva, y el pediatra ve que sus tratamientos, a pesar de ser reiterativos, alivian pero no cambian el curso de la enfermedad (como en el caso de afecciones dermatológicas, cardíacas, renales, urológica, neurológicas, ginecológicas, alérgicas) el pediatra debe tomar la decisión de pedir la evaluación del subespecialista idóneo para resolver las afecciones en el breve, mediano y largo plazo.
Orientar a padres
-La tarea del médico debe ser siempre orientadora, medicando y a la vez enseñando cómo mejorar los hábitos y costumbres familiares, para lograr un niño sano y productivo.
-Ya lo sabe. Los responsables de la crianza, educación y salud de un niño deben solicitar la orientación necesaria a su médico pediatra para que él y los subespecialistas idóneos resuelvan los problemas de salud, sobre todo crónicos, en los niños a su cargo.