El niño afectado inicia con fiebre alta a veces como único síntoma, pero a las 24 ó 48 horas puede tener náuseas y vómitos, tos con flema a nivel traqueo-bronquial (pecho) y poca congestión nasal.
La fiebre permanece 2 ó 3 días, la tos se hace frecuente, muy intensa y molesta, y se alivia poco con antitusígenos.
Los análisis, en la mayor parte de pacientes, evidencian el origen viral de estos cuadros, por lo cual no se receta antibióticos.
Recomendaciones
Evitar enfriamientos (en la mañana y noche), lugares muy cerrados, no llevar a los niños a lugares con aire acondicionado ni al colegio si están resfriados o con tos y fiebre.
Evitar el contacto de los niños con personas resfriadas.
Tener mucho cuidado con estos procesos cuyo inicio es viral, pero pueden complicarse con infecciones bacterianas como faringoamigdalitis, bronquitis, neumonía u otros que obligan a tratamientos antibióticos por lo general muy agresivos.
Sepa que los niños que se afectan con más frecuencia son los que sufren de alergias, especialmente respiratoria.