Como era de esperar, la ferviente y folclórica imaginación de muchas personas de buen humor etiquetaron rápidamente al fenómeno como 'posesión demoníaca' echándole la culpa, cuando no, a la Ouija, el jueguito al que se apela siempre para justificar cuanta rareza se presenta en la conducta de gente inestable.
Estos cuadros se presentan periódicamente en el Perú y siempre con la misma característica consistente en una imitación masiva e inconsciente de un pequeño grupo por efecto de la iniciativa de uno de ellos: el líder.
Este actúa de tal modo que el resto de los niños se contagian psíquicamente de esa bizarra conducta y empiezan a actuar como si estuvieran poseídos.
Inestabilidad emocional
Se trata de muchachos inestables, inseguros, deseosos de llamar la atención y, sin duda, con un incipiente problema de neurosis, que los vuelve sugestionables al máximo. Por ello, el tratamiento eficaz para ellos es el psiquiátrico, y los respectivos consejos a sus padres para que bajen la imaginación y se pongan más con los pies en la realidad.