En cuanto al tratamiento, se indica reposo absoluto por lo menos un mes, mayor hidratación, comida no grasosa (si el paciente está con náuseas) y luego alimentación 'normal' según el apetito. Para esta enfermedad no son necesarios los antibióticos, y el efecto de las vitaminas no se ha demostrado que sea efectivo.
Prevención en sus niños
La hepatitis B se puede prevenir con vacunación. La vacuna antihepatitis B se está aplicando de forma obligatoria desde el nacimiento.
Se recomienda que la reciban todos los niños o adultos; sobre todo quienes están más expuestos al contagio (trabajadores en salud, personas que reciben transfusiones sanguíneas, o en casos de promiscuidad sexual).
Se debe ser muy cuidadoso y usar solo sangre segura en casos de transfusiones, y no compartir agujas ni hojas de afeitar. Asimismo, ser precavidos en cuanto a los lugares donde se realizan tatuajes (de preferencia evitarlos) y modificar la conducta sexual promiscua.
De las hepatitis más frecuentemente asociadas a virus pero que cuentan con vacuna, la de tipo B es la más peligrosa. Un considerable número de casos puede evolucionar hacia cirrosis hepática o cáncer de hígado, por lo que la vacunación de todos los seres humanos es lo recomendable.