Si por causa del sismo la gestante sufrió golpes que le originaran sangrado, debe acudir inmediatamente al establecimiento de salud más cercano. En caso de no poder hacerlo, es importante guardar reposo absoluto, tomar abundante líquido y colocarse pañitos para el sangrado.
En el segundo trimestre el principal problema que se puede presentar es la amenaza de parto prematuro, por ello se recomienda reposo absoluto y beber abundante líquido.
En el tercer trimestre los peligros más comunes son la pérdida de líquido amniótico, el aumento de la presión y los partos prematuros.
Por ello se recomienda adoptar medidas como contabilizar cuantas contracciones hay cada diez minutos, colocarse paños si hubiera pérdida de líquido amniótico y verificar que el bebé esté bien contando cuantas veces al día se movió. Cuando son menos de 10 veces, hay un indicio de que el infante tiene problemas.