Entre las molestias más comunes están el ardor al orinar, la picazón en su vulva, la inflamación de sus labios y, algunas veces, descensos amarillos o verdosos.
Es importante si se detecta este mal, acudir al ginecólogo, quien hará una evaluación adecuada para la edad de la niña. Posteriormente se indicará el tipo de tratamiento, que dependerá de la edad de la infante.
Enseñe a su hija a que se limpie al ir al baño, de adelante hacia atrás. Que su ropa interior sea de algodón, no use talco, chuño o harina, ni prendas apretadas para evitar que se roce esta área. También, evite usar jabón perfumado porque puede ocasionar irritación.