|
La hinchazón de la articulación es el aumento de su volumen por una inflamación local originada por un golpe fuerte o una invasión bacteriana directa (monoartritis) de gérmenes como el haemophilus influenzae o estafilococo. También puede surgir en respuesta a una infección previa por estreptococo (fiebre reumática) y con menor frecuencia por artritis reumatoide juvenil.
Los niños pueden padecer enfermedades reumáticas. La artritis bacteriana destruye rápidamente la articulación, y sin diagnóstico y tratamiento oportunos, compromete la vida del paciente.
Se presenta en forma brusca, con intenso dolor, calor local, fiebre, y a veces evidencia de infección previa en alguna parte del organismo. Esto afecta con más frecuencia la rodilla y la cadera, aunque puede comprometer cualquier articulación.
Fiebre reumática Se produce después de una faringitis o amigdalitis estreptocócica no diagnosticada o insuficientemente tratada, y suele afectar a niños de entre 5 y 15 años.
Sus signos son: artritis migratoria pasajera (de una articulación a otra), inflamación al corazón (carditis), erupciones (manchas rojizas o nódulos) y alteración del movimiento de los miembros.
|