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La vitamina A es necesaria para transformar la luz captada por los ojos en señales nerviosas necesarias para la visión. También permite el mantenimiento de células que humedecen las membranas oculares, la córnea y la conjuntiva.
Por eso, cuando hay falta de vitamina A, estas células no crecen bien y se produce 'ojo seco' (xeroftalmia) que, en estado avanzado, ulcera el ojo y produce ceguera al dañarse la retina.
Esta vitamina no sólo permite el crecimiento de estos fotorreceptores, sino también forma la púrpura visual que se encuentra dentro de ellos y realiza la importante función de acoplarse a la luz.
Su deficiencia sigue siendo un problema mundial, porque cada año deja ciegos a medio millón de niños, entre 6 meses y 6 años. En el Perú, 1 de cada 10 niños, menores de 5 años, tiene una leve deficiencia de vitamina A.
Para combatir la ceguera, hay que consumir tres veces por semana alimentos ricos en vitamina A como la leche, el hígado y la yema de huevo. Asimismo, las frutas y las verduras contienen colorantes anaranjados, ya que se convierten en vitamina A dentro del cuerpo.
Todo estos alimentos deben ir junto a una pequeña cantidad de aceite para que se pueda asimilar completamente. Lo recomendable es media taza de zanahoria cocida, camote o espinaca al vapor para cubrir toda la necesidad diaria de vitamina A en un niño menor de 3 años.
Recuerde que durante las enfermedades, como diarreas y gripes, el cuerpo utiliza mucha vitamina A para defenderse; por eso necesitamos ingerir mayor cantidad para reponer nuestras reservas.
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